TESORO DE LA SEMANA

Eclesiastés 4:12: «Uno solo puede ser vencido, dos pueden resistir. ¡La cuerda de tres hilos no se rompe fácilmente!», BAD. En cada enseñanza consideraremos tres aspectos:

En cada enseñanza consideraremos tres aspectos:

La revelación que es el conocimiento espiritual de la Palabra de Dios.
La instrucción o conocimiento intelectual que permite ajustar la voluntad para obedecer.
La aplicación o conocimiento empírico que se adquiere al utilizar los nuevos recursos para experimentar una realidad diferente.

Revelación: El infierno y la ideología de género

2º Reyes 3:4-27 (NTV)

El pasaje de 2º Reyes 3:4-27 relata cómo el rey de Moab, ante la derrota, ofreció a su hijo mayor como sacrificio, provocando una intervención espiritual que cambió el rumbo de la batalla. Aunque Israel llevaba ventaja militar, terminó retrocediendo, dejando ver que no se trata solo de guerras físicas, sino de conflictos espirituales que requieren armas espirituales. El rey de Moab adoró a Moloc ofreciendo lo más valioso que tenía, su primogénito. Este acto representa cómo el reino de las tinieblas se sostiene mediante la adoración y los sacrificios de sus seguidores. En la actualidad, esa adoración se manifiesta de manera moderna a través del aborto y de ideologías que distorsionan el diseño de Dios. Los ídolos cambian de nombre, pero el destinatario sigue siendo el mismo: el diablo. Detrás de la ideología de género hay una potestad espiritual que busca destruir el plan de Dios para la familia, la identidad y los niños.

Así como Moab incluyó a su dios en la guerra, Israel debía haber incluido al suyo. Cuando la batalla es espiritual, las armas deben ser espirituales. Pablo enseña: “Nunca me valgo de planes ni métodos humanos para ganar mis batallas. Para destruir las fortalezas del mal, no empleo armas humanas, sino las invencibles armas del todopoderoso Dios…” (2ª Corintios 10:3-4, NT BAD). Los creyentes de hoy no podemos enfrentar estas ideologías con recursos humanos, debemos apelar al ayuno, la oración, la unidad y la intercesión.

Jesús mismo dijo: “Esta clase no puede ser expulsada sino con oración y ayuno” (Marcos 9:29, NTV). Si el pueblo de Dios no despierta, estas fortalezas seguirán ganando terreno. La iglesia no puede callar por miedo a la persecución o a la opinión pública. Debemos hablar la verdad en amor, sin temor, recordando las palabras de Pedro: “¿Acaso piensan que Dios quiere que los obedezcamos a ustedes en lugar de a Él? Nosotros no podemos dejar de hablar acerca de todo lo que hemos visto y oído” (Hechos 4:19-20, NTV).

Instrucción

El pueblo de Dios necesita recuperar su voz profética y su discernimiento espiritual. Nuestra lucha no es contra carne ni sangre, sino contra huestes espirituales de maldad (Efesios 6:12). Debemos reconocer que hay un enemigo real que se fortalece con la pasividad del creyente. No se trata solo de estar informados, sino de actuar conforme a la voluntad de Dios.

Pregúntate: ¿Estoy usando las armas espirituales o sigo confiando en recursos humanos? ¿Cuánto tiempo dedico a orar e interceder por mi familia, mi nación y la próxima generación? ¿Estoy siendo valiente para hablar la verdad o callo por miedo al rechazo? Dios está llamando a su iglesia a ponerse en pie, a velar y a guerrear espiritualmente.

La ideología de género es una estrategia del enemigo que apunta a los niños y jóvenes. Por eso, la iglesia debe estar alerta, interceder, enseñar y proteger los valores del Reino. No podemos negociar con el mal ni adaptarnos al mundo. “No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente” (Romanos 12:2, NTV).

Aplicación

Ha llegado el momento de decidir de qué lado estar. El silencio es complicidad. Dios busca una iglesia que se levante en oración, ayuno y proclamación de la verdad. Así como los israelitas en Jueces 20 derrotaron la fortaleza sexual solo cuando incluyeron a Dios en la batalla mediante adoración, lágrimas y ofrenda, también nosotros venceremos si usamos las armas espirituales.
Comienza orando diariamente por tu familia y tu nación. Dedica tiempos de ayuno y quebrantamiento. Enseña la verdad de la Palabra en tu casa. Sé luz en medio de las tinieblas. Dios no te ha llamado a callar, sino a brillar. No temas a las represalias ni a la opinión del mundo, porque “todo aquel que me reconozca en público aquí en la tierra también lo reconoceré delante de mi Padre en el cielo” (Mateo 10:32, NTV).

Oración

Señor, abre mis ojos para discernir la batalla espiritual que enfrentamos. Perdóname por callar cuando debía hablar. Te pido valentía para defender tu verdad con amor y firmeza. Te entrego mi voz, mi tiempo y mi vida para interceder por mi nación. Que tu Espíritu Santo me fortalezca para resistir el mal y proclamar tu justicia. Declaro que en mi casa reinará Cristo, y que ninguna ideología contraria a tu diseño tendrá poder sobre nuestra generación. En el nombre de Jesús, amén.

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