BIENVENIDA

SESIÓN 1

Cuestión de Género.

SESIÓN 2

Desenmascarando la ideología de género.

SESIÓN 3

Educación sexual para niños sin ideología de género.

SESIÓN 4

Todos contra el abuso infantil.

SESIÓN 5

Esperanza para el que sufre.

SESIÓN 6

Sexo: las mentiras más frecuentes.

SESIÓN 7

Matrimonios.

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¿Por qué es necesario hablar de sexualidad?

El silencio acerca de los temas relacionados con la sexualidad y, específicamente con la orientación e identidad sexual en las familias y en la iglesia resulta extremadamente peligroso para quienes crecen en una sociedad muy diferente a la de sus padres. Encogerse de hombros, hacer la vista a un costado o mostrarse apático e indiferente no soluciona el problema sino que aumenta la confusión.

Los niños están inmersos en un mundo cada vez más hostil al cristianismo. Por su parte, la imposición de la ideología de género en los medios de comunicación y en los institutos educativos de todos los niveles los presiona, instiga e invita a creer que la homosexualidad, el travestismo, la transexualidad, la androginia, el sexo neutro y todas las variaciones que las personas quieran vivir cada día son opciones tan naturales como la heterosexualidad con la suposición que gozarán de mayor libertad o felicidad. Pero para los cristianos la sexualidad y la familia son cuestiones de obediencia a la Palabra de Dios y no teorías de hombres volubles guiados por una sapiencia corruptible, que según el apóstol Santiago corresponde a una sabiduría terrenal, animal y diabólica, Santiago 3:15.

A los que hoy son niños y jóvenes se les inculca desde edades muy tempranas que la sexualidad es una construcción social y no el mero reconocimiento de la genética, genitalidad o rasgos físicos y que pueden elegir no solo el compañero sexual sino qué quieren ser en relación al sexo o género. Se han propuesto adoctrinar a las próximas generaciones para que acepten un mundo antinatural y anticristiano.

Nuestros niños y jóvenes necesitan dirección; un compromiso de la propia vida para moldear en ellos el carácter de Cristo. Necesitan conocer a Dios, tener experiencias espirituales poderosas que los anclen al corazón del Salvador y escuchar un mensaje claro respecto del plan de Dios en cada área de la vida incluyendo la sexualidad. Precisan que los padres y líderes sean guías que con aplomo encaminen a sus hijos naturales y espirituales en medio de tiempos tumultuosos, capaces de llevarles la luz del evangelio y capacitarlos para tomar decisiones maduras, que honren al Señor. No postergues el altar familiar, no declines en la oración, no te duermas espiritualmente; no te enfríes. No creas que este tema a tus hijos no los tocará. No subestimes el poder del mal. Muchos padres asumen erróneamente que sus hijos opinarán del mismo modo que ellos y, mientras van creciendo, no hacen un mínimo esfuerzo para que desarrollen los valores cristianos y vivan en obediencia a la Palabra; luego se lamentan. ¡Qué no sea este tu caso!

Jesús dijo: “Y ésta es la voluntad del que me envió: que de todo lo que me ha dado, yo no pierda nada…”, Juan 6:39, NBLH. La voluntad de Dios es que no pierdas a tus hijos naturales ni a los espirituales sino que los preserves con oración compartida con ellos, acompañándolos para que vivan más cerca del Señor.

Al igual que Jesús deberás interceder poderosamente con clamor, ruegos y lágrimas, no con oraciones apáticas que, si no mueven tus emociones, ¿por qué esperar que muevan el corazón de Dios? Jesús clamó, intercedió y veló por sus discípulos. ¿Estás haciendo lo mismo? En Juan 17:12 quedaron registradas las palabras de Jesucristo: “Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre…”, VRV60. En las distintas traducciones aparecen sinónimos que nos muestran las acciones por las cuales llevaba adelante este propósito: los guardaba, protegía, cuidaba; los preservaba, defendía; los mantenía unidos al Padre. ¡Este es nuestro máximo ejemplo! ¡Imitémoslo!

Jamás hubiéramos imaginado años atrás la rapidez con que se transforma el mundo conocido, atacando frontalmente nuestra forma de vida y creencias cristianas. Por favor, despierta. Lucha por la integridad de tus hijos. En Judas 1:3 se nos exhorta: “…es preciso… que luchen y defiendan con firmeza la verdad que Dios, una vez y para siempre, dio a su santo pueblo”, NBD. No te quedes callado. No niegues a Jesucristo. Recuerda sus palabras: “Ustedes son la sal de la tierra; pero si la sal se ha vuelto insípida, ¿con qué se hará salada otra vez? Ya no sirve para nada… Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad situada sobre un monte no se puede ocultar… Así brille la luz de ustedes delante de los hombres…”, Mateo 5:13-16, NBLH. Tomemos el consejo de la Palabra. No seamos indiferentes. Velemos por el bien de las próximas generaciones.

Por todo lo dicho, la cuestión de género es quizás uno de los temas más importantes de esta época. Muchas medidas sociales y políticas están atravesadas por la cuestión de género. Y, aunque el tópico resulta extremadamente extenso te invitamos a transitar un camino de reflexión y descubrimiento colocando en el centro a Dios, quien nos ayudará a entender los tiempos y nos dirá cómo accionar según el consejo de su Santo Espíritu.

Con esta finalidad verás que en el presente nivel de estudio las tres primeras sesiones están relacionadas entre sí, presentando el mismo tema con diferentes enfoques. Las próximas dos sesiones abordan las vivencias de la niñez, a saber: 1) la prevención del abuso sexual en los tres niveles de intervención (primaria, secundaria y terciaria) y, 2) la superación en la vida adulta de los traumas asociados a dichas experiencias de la infancia. Concluiremos con las últimas dos sesiones que desarrollarán: 1) los mitos de la sexualidad aplicable a cualquier edad, pero haciendo énfasis en la enseñanza de adolescentes y jóvenes y, 2) la última unidad estará destinada a cerrar las puertas del hogar frente a toda división y disensión entre los esposos y así garantizar un futuro bendecido sobre las próximas generaciones.

Si te has sentido motivado para comenzar esta nueva etapa formativa significa que estás interesado en bendecir, ayudar y experimentar, tanto a nivel personal como en el acompañamiento a otros, la libertad y el poder que Cristo desata en los que le obedecen.

¡Felicitaciones! ¡Adelante! Las personas con inquietudes o cuestionamientos en relación a cualquier tópico de la sexualidad y, en especial, en cuanto a la orientación o identidad que no han encontrado en la falacia de esta ideología lo que les prometían y desean honrar a Dios recibirán el mensaje del Señor solo porque tú estás dispuesto a honrar a Jesús con tu compromiso de formación y elección de vida.

Tú podrías ser la única oportunidad para que los que te rodean se encuentren con Jesús. Por tanto, prepárate todo lo que puedas y conviértete en un instrumento de bendición para miles. Al mismo tiempo, lucha por los valores cristianos. ¡El futuro de la iglesia y el de tus hijos está en peligro!

¡No pierdas tiempo!