TESORO DE LA SEMANA

Eclesiastés 4:12: «Uno solo puede ser vencido, dos pueden resistir. ¡La cuerda de tres hilos no se rompe fácilmente!», BAD.

En cada enseñanza consideraremos tres aspectos:

La revelación que es el conocimiento espiritual de la Palabra de Dios.
La instrucción o conocimiento intelectual que permite ajustar la voluntad para obedecer.
La aplicación o conocimiento empírico que se adquiere al utilizar los nuevos recursos para experimentar una realidad diferente.

Revelación: El ayuno y la guerra espiritual

“Cuando des… tu Padre… te recompensará… Cuando ores… tu Padre… te recompensará… Cuando ayunes… tu Padre… te recompensará”, Mateo 6:3-4, 6, 16-18 (NTV).

Jesús dejó bien claro que existe una recompensa para los que practican las disciplinas espirituales de dar, orar y ayunar. Y el premio es superlativo cuando se las combina, como hizo Cornelio. Pese a no ser judío, Dios arribó a su casa y bendijo a toda su familia. ¿Por qué? Porque tenía por costumbre dar, orar y ayunar: “Cornelio dijo: …yo estaba en ayunas; y… mientras oraba… se puso delante de mí un varón con vestido resplandeciente, y dijo: Cornelio, tu oración ha sido oída, y tus limosnas han sido recordadas delante de Dios”, Hechos 10:30-31. Ser llenos del Espíritu Santo y tener una familia bendecida son algunos de los beneficios de practicar estas disciplinas espirituales, pero existen muchos más. Por ejemplo, se rompen maldiciones, se cortan ataduras sexuales y se conquistan batallas espirituales que de otro modo no se hubieran ganado.

Veámoslo bíblicamente. Los capítulos 19 y 20 del libro de Jueces narran una historia digna de una película de terror. Un levita y su concubina regresaban de un largo viaje y decidieron pasar la noche en una ciudad llamada Gabaa. Un anciano los hospedó en su casa y mientras disfrutaban de la cena algo tenebroso sucedió: “Los hombres de aquella ciudad, hombres hijos de Belial, rodearon la casa, golpeando las puertas, y diciendo al… viejo dueño de la casa: Saca fuera el hombre que ha entrado en tu casa, para que lo conozcamos”, Jueces 19:22 (RVG). El verbo que se emplea para ‘conocer’ es el mismo que aparece en Génesis 4 cuando se dice que Adán conoció a Eva, dando a entender que tuvieron intimidad sexual. Se encuentra también en Génesis 19 cuando los habitantes de Sodoma llamaron a Lot y le preguntaron: “¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos, para que los conozcamos”, Génesis 19:5. En otras palabras, los hombres de aquella ciudad querían satisfacer su depravación sexual violando al levita: “Unos degenerados rodearon la casa y dando golpes en la puerta dijeron: —Saca al hombre que tienes en tu casa, queremos tener relaciones sexuales con él”, Jueces 19:22 (PDT).

La degradación sexual era mayúscula no solo por las intenciones de los hombres de Gabaa sino por la facilidad con que el viejo hospedador y su huésped, el levita, entregaron a las indefensas mujeres para que fueran sometidas sexualmente: “El anciano salió para hablar con ellos. —…no hagan algo tan perverso. Pues este hombre es huésped en mi casa… Miren, llévense a mi hija virgen y a la concubina de este hombre. Yo se las sacaré, y ustedes podrán abusar de ellas y hacerles lo que quieran…”, Jueces 19:23-24 (NTV). La historia cuenta que violaron a la concubina durante toda la noche hasta que finalmente amaneció muerta a la puerta de la casa. Su despreocupado esposo tomó el cuerpo, lo partió en pedazos y lo envió a cada tribu de Israel para encender la indignación del resto de la nación e incitarlos a la venganza.

Aquellos que quisieron violentar sexualmente al levita y finalmente abusaron sin piedad de la mujer eran hijos de Belial. Pablo aclara que Belial es Satanás: “¿Qué armonía hay entre Cristo y Belial?”, 2ª Corintios 6:15. O como lo dice otra versión: “¿Qué armonía puede haber entre Cristo y el diablo?”, NTV. Existe una relación muy estrecha entre el mundo demoníaco y la perversidad sexual. Son fortalezas espirituales las que operan detrás de los movimientos que en la actualidad se han levantado para arruinar, denostar y denigrar nuestras creencias bíblicas de la sexualidad. Los que defienden la integridad sexual de los niños oponiéndose al abuso infantil, los que abogan por la complementariedad del hombre y la mujer así como del matrimonio heterosexual como pacto permanente delante del Señor y defienden la vida a partir de la concepción libran una batalla espiritual contra fortalezas demoníacas. Efesios 6:12 nos declara una verdad que recitamos pero que muchas veces perdemos de vista: “Porque no luchamos contra gente como nosotros, sino contra espíritus malvados que actúan en el cielo. Ellos imponen su autoridad y su poder en el mundo actual”, TLA.

El anciano trató de razonar con los degenerados pero no logró absolutamente nada. Esa es una prueba bíblica de que no ganaremos estas batallas tratando de convencer a quienes se resisten al diseño divino de la sexualidad y la familia. Tocar las puertas de políticos o legisladores corruptos que no representan al pueblo sino a sus propios intereses políticos o argumentar con activistas que quieren limitar nuestra libertad de creencia y nuestra libertad de expresión no servirá. Nos dicen que debemos vivir nuestra fe de puertas hacia adentro. ¿No vivimos en un estado de igualdad y derecho? ¡No podemos callar la Palabra de Dios! Pero no imitemos el comportamiento de ellos y no tomemos las mismas herramientas que empuñan los enemigos de Dios. En lugar de pelear con recursos humanos deberíamos hacerlo con los recursos que Dios ha puesto a nuestra disposición. En otras palabras, toda estrategia de acción que el Señor nos muestre debemos ponerla por obra, pero cada una de ellas debe resultar de la comunión en el lugar secreto.

Más del 90% de los niños abusados lo son por personas de su entorno familiar. Uno no puede creer que esas personas operen bajo influencia satánica pero eso es exactamente lo que sucede. Los que utilizan su genitalidad como un arma de agresión o de dominación operan bajo principios satánicos y también lo hacen aquellos que toleran, permiten, apañan y hasta defienden a esa clase de calaña. La mujer que hace la vista a un lado mientras su esposo, novio o concubino se aprovecha sexualmente de sus hijos, el magistrado que suelta a los pedófilos y los legisladores que promueven leyes anti Dios son tan hijos de Belial como el que comete el hecho. La actitud del viejo dueño de la casa de querer entregar a su hija virgen era una atrocidad tan grande como la de los degenerados habitantes de Gabaa que querían someter sexualmente al levita: “¡Oh Israel, desde los tiempos de Gabaa, hay tan solo pecado y más pecado! No has mejorado en absoluto. ¿Acaso no fue justo que los hombres perversos de Gabaa fueran atacados?”, Oseas 10:9 (NTV). “Tu maldad es tan grande que en nada eres diferente de los que vivían en Gabaa; ¡pero no olvidaré tu maldad y te castigaré por tus pecados!”, Oseas 9:9 (TLA). ¿Y cuál fue el castigo de Dios para aquella ciudad? El mismo castigo que sufrió Sodoma y Gomorra: la destrucción total, Génesis 19:13 y Jueces 20:48. La violencia sexual, el desenfreno sexual y la tolerancia hacia el mal se asocian con la destrucción de ciudades enteras.

La historia de horror sexual leída en Jueces reconoce como causa que ‘no había rey en Israel’. Es más, el Espíritu Santo inicia el relato en Jueces 19:1: “En ese tiempo en que Israel no tenía rey…” (PDT). Y termina el capítulo 21:25 de la misma manera: “En ese tiempo no había rey en Israel y cada uno hacía lo que se le antojaba” (BL95). Cuando Dios no es rey, el pecado nos gobierna y nuestras vidas se desenfrenan. Al excluir a Dios automáticamente nos ponemos bajo la autoridad de Belial. De ahí que puedas entender por qué se quiere excluir a Dios de los colegios, las universidades, los estamentos públicos y los medios de comunicación. ¿Por qué existe tanta apertura hacia el ocultismo en las películas, series y hasta en los dibujos infantiles pero se niega la mención de Dios? Es que cuando Dios aparece en escena las tinieblas retroceden, pero cuando Dios es quitado el desenfreno es la consecuencia. ¡No calles la verdad del evangelio! Es la única esperanza para el mundo.

Instrucción

En este apartado avanzaremos de la revelación al entendimiento, lo cual requerirá de tu obediencia. De otro modo no serás favorecido con Su presencia ni con Su bendición.

La revelación espiritual solo será ‘asimilable’ si permaneces sensible al obrar actual, vigente y personal del Espíritu Santo; es decir, no solo a lo que sabes de Él, lo que has conocido por enseñanza humana, lo que otros han experimentado o has leído en alguna oportunidad sino a lo que estás viviendo con el Espíritu Santo en la escuela de la oración.

¿Cómo se rompe con una maldición o se gana una batalla espiritual?

He aquí dos pilares o baluartes:

  • Haciendo a Dios el rey de nuestras vidas.

El inicio de la libertad comienza con el nuevo nacimiento. “Antes ustedes estaban muertos a causa de su desobediencia… Vivían en pecado… obedeciendo al diablo…”, Efesios 2:1-2 (NTV). “Pues antes ustedes estaban llenos de oscuridad, pero ahora tienen la luz que proviene del Señor”, Efesios 5:8 (NTV). Cada persona que acuda a ti por ayuda necesita un encuentro personal y vital con Jesucristo. Sin esa experiencia llamada conversión se carece del poder necesario para obtener la victoria sobre el pecado y sobre Satanás, 1ª Juan 3:8-9. No se puede ser libre de una atadura sexual o una maldición sin aceptar voluntariamente el señorío de Jesús. Tampoco se puede ministrar con eficacia sin contar con el auxilio del Espíritu Santo. ¿Has recibido a Cristo como tu Señor y Salvador? La Biblia afirma: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”, Filipenses 4:13.

La Biblia dice que “la maldición nunca viene sin causa”, Proverbios 26:2 (BSO). Por lo tanto, si alguien está siendo torturado por el diablo y bajo maldición debería eliminar la causa. Y la causa de una maldición siempre es el pecado. ¿Qué pecados le han dado derecho legal al diablo? Él viene para robar, matar y destruir. ¿En qué áreas te está robando? ¿Qué cosas están muriendo? No puedes romper con la maldición hasta que hayas lidiado con la causa. (Quizás debas hacer un alto y permitir que el Espíritu Santo examine tu vida. Nadie ve sus errores a menos que Dios mismo se los muestre. Pídele que te revele qué áreas lo ofenden o qué pecados no han sido juzgados, de los cuales no te has arrepentido ni le has pedido perdón).

  • Confesando y apartándonos de todo pecado.

Si la puerta no se cierra la maldición no se rompe y el diablo no se va. El arrepentimiento y el cambio de vida son absolutamente necesarios. Por último, debes emplear los recursos espirituales de la oración y el ayuno para que tu liberación sea definitiva y duradera. Jesús dijo que hay demonios testarudos que no se van sino con ayuno y oración, Marcos 9:28-29.

Volvamos a Jueces 20. Es curioso el hecho de que el ayuno jugó un papel fundamental para derrotar a un pueblo repleto de perversión sexual. Dios había ordenado a los israelitas pelear contra la tribu de Benjamín porque se habían pervertido: “Se levantaron los hijos de Israel, subieron a la casa de Dios y consultaron a Dios, diciendo: – ¿Quién subirá de nosotros el primero en la guerra contra los hijos de Benjamín? Jehová respondió: –Judá será el primero”, Jueces 20:18 (DHH). ¿Y qué sucedió? Ese día perdieron 22.000 soldados, Jueces 20:21. ¿Qué recursos espirituales utilizaron? La comunión y la oración. Como no les funcionó volvieron a presentarse delante de Dios: “Los hijos de Israel… lloraron delante de Dios hasta la noche, y consultaron a Dios, diciendo: ¿Volveremos a pelear…? Y Dios les respondió: Subid contra ellos”, Jueces 20:23 (NVP). El segundo día agregaron lágrimas a la comunión y la oración. ¿Y cuál fue el resultado? Perdieron 18.000 soldados. Por último, “subieron… todo el pueblo, y fueron a la casa de Dios. Lloraron, se sentaron allí en presencia de Jehová, ayunaron aquel día hasta la noche y ofrecieron holocaustos y ofrendas de paz…”, Jueces 20:26 (DHH). Observa la estrategia espiritual que utilizaron. A la comunión, oración y lágrimas le sumaron el ayuno y la ofrenda voluntaria. ¿Y cómo les fue? Salieron y derrotaron por completo al ejército enemigo, Jueces 20:35.

Lo que no pudieron lograr con la unidad, la oración y las lágrimas lo consiguieron cuando agregaron ayuno y ofrendas voluntarias: “Subieron… todo el pueblo, y fueron a la casa de Dios… ayunaron aquel día hasta la noche y ofrecieron holocaustos y ofrendas de paz… Entonces el Señor ayudó al ejército de Israel a derrotar a los hombres de Benjamín”, Jueces 20:26 (DHH) y 35 (PDT).

No se puede romper una fortaleza sexual y anular una maldición con recursos humanos. ¡No se puede sin Dios! La atadura no se rompe, la batalla no se gana y la bendición no llega si Dios no ocupa un lugar en nuestras vidas muy distinto del que ha ocupado hasta ahora. ¡Con Dios siempre se ganan las batallas, con Dios nunca se pierden!

Aplicación

¿Estás practicando la oración todos los días?
¿Es fervorosa o solo un rito mecánico para aplacar la conciencia?
¿Te dejas guiar por el Espíritu Santo?
 

Santiago 5:16 dice: “… Mucho puede la oración fervorosa del justo”, (N-C). No es solo orar sino hacerlo con pasión, entusiasmo, sentimiento, fervor; en definitiva, con fuego.

Efesios 6:18 dice: “Vivan orando y suplicando. Oren en todo tiempo según les inspire el Espíritu. Velen en común y perseveren en sus oraciones sin desanimarse nunca, intercediendo en favor de todos los santos, sus hermanos”, (BL95). El mismo versículo en otra traducción dice: “No dejen ustedes de orar: rueguen y pidan a Dios siempre, guiados por el Espíritu. Manténganse alerta, sin desanimarse, y oren por todo el pueblo santo”, (DHH).

¿Estás practicando el ayuno?
¿Puedes vislumbrar a la luz de la Palabra de Dios en la presente sesión los beneficios de esta disciplina espiritual?

 

La intención primaria del ayuno es suprimir los alimentos por un espacio de tiempo a fin de buscar denodadamente la presencia del Señor. Recuerda la enseñanza de Jesús en Marcos 9:29: “Y les dijo: Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno”.

UNA INVITACIÓN ESPECIAL. Queremos compartirte lo que hacemos como Iglesia y animarte a que te sumes. Todos los días jueves presentamos ayuno al Señor y lo hacemos como familia de la fe. Si lo deseas puedes unirte a nosotros durante el tiempo que dure el curso. ¡Te alentamos a tomar decisiones espirituales!

¿Cristo es verdaderamente el Señor de todas y cada una de las áreas de tu vida?

No importa el tiempo que lleves en la iglesia porque no es esa la pregunta, sino: ¿Has entregado al señorío de Cristo absolutamente todo? ¿Todo? ¿Estás rendido a Él y solamente a Él? Recuerda que no existen medias consagraciones.

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