PARA PROFUNDIZAR

Han recibido tres (3) capítulos del libro titulado “Consejos Íntimos”. Lean con detenimiento cada capítulo. Es de lectura fácil y les resultará ameno ya que encontrarán información que normalmente se desconoce. Luego contesten las siguientes preguntas:
  1. A la luz de todo lo que hemos visto en esta sesión mencionen qué mitos de la sexualidad les ha llamado más la atención.
  2. Mencionen brevemente por qué es importante la luna de miel.
    Seleccionen dos de los consejos útiles acerca de la primera vez y resúmanlos brevemente.
  3. ¿Por qué no es recomendado el método anticonceptivo denominado ‘coitus interruptus’?
  4. ¿Cuál es la causa más común de dolor en la mujer antes, durante o después de una relación sexual?
  5. ¿Para qué sirve la gotita fisiológica?
  6. ¿En qué trimestre del embarazo la mujer experimenta mayor placer sexual y por qué?
  7. ¿A qué se denomina días azules?
  8. ¿Por qué razón la mujer pierde el deseo sexual mientras amamanta al bebé?
  9. Lean detenidamente Deuteronomio 24:5: “No envíes a la guerra a ningún hombre recién casado, ni le impongas ningún otro deber. Tendrá libre todo un año para atender su casa y hacer feliz a la mujer que tomó por esposa”, NVI. Ahora contesten:
      • ¿Cómo podría interpretarse este versículo en la actualidad?
      • ¿Qué pretende reflejar el escritor?
      • ¿Qué consejo les darían a una pareja que prontamente va a casarse?
  1. Lean a continuación una breve reflexión acerca de la necesidad de mejorar la calidad de la relación. Luego elijan y enumeren, en orden de prioridades, tres de las características mencionadas que a su juicio resulten indispensables para mejorar la relación.

Cuando cae la noche​

El buen sexo comienza mucho antes de cerrar la puerta del dormitorio. La intimidad sexual satisfactoria necesita del soporte de una buena calidad matrimonial. Mantener la llama de la pasión sexual encendida en el matrimonio requiere trabajo duro, especialmente fuera del dormitorio porque sin una relación saludable entre los esposos no hay vida sexual agradable ni para él ni para ella.

A continuación les brindamos algunos aspectos importantes para mejorar la relación matrimonial.

  1. Nada de enojos sin resolver. Hombres y mujeres pueden apagarse si están enojados con su pareja. Muchas mujeres pierden el deseo por un compañero hacia quien sienten hostilidad. La palabra de Dios dice: “…El enojo no debe durarles todo el día”, Efesios 4:26 (TLA). El enojo se nutre de la falta de perdón y la falta de perdón produce amargura, socava las emociones, debilita las energías físicas y carcome la alegría y el gozo. Una persona enojada es el mejor candidato a la escuela de la frustración. ¿Estás enojado con tu cónyuge? El matrimonio puede sobrevivir muchas tensiones y presiones exteriores pero pocos matrimonios sobreviven a la muerte emocional que proviene de la falta de perdón.
  2. Fortalece la comunicación. La queja más frecuente de toda mujer es que su esposo no la escucha. Una investigación concluyó diciendo que toda mujer tiene 17 segundos de atención máxima de su pareja antes de que se desconecte. Lo que no logra decir en ese breve tiempo no será escuchado después. Los hombres, en general, hablan menos y, cuando lo hacen, comparten información, a diferencia de la mujer que habla con más palabras y comparte sentimientos. La relación matrimonial mejoraría consistentemente si el esposo escuchara más y opinara menos. Recuerda: tu matrimonio será tan bueno como la comunicación que tengas con tu cónyuge.

     

  3. Cuida la apariencia física. Por regla general la mujer suele ‘producirse’ a fin de ‘conquistar’, pero una vez casada descuida su dieta y su físico. Lo mismo sucede con los hombres. Sin embargo, hombres y mujeres responden mejor al galanteo cuando su pareja está aseada, perfumada, arreglada y bien vestida. Si notas que tu pareja se ha descuidado o tú lo has hecho, atrévete a cambiar y anima con tu ejemplo a que tu compañero/a también lo haga.
  4. Aumenta las expresiones de cariño. Una investigación deja ver que los novios se tocan significativamente más de 37 veces por día; en cambio, los casados lo hacen con menos asiduidad conforme pasa el tiempo. El romanticismo no debería ser propiedad exclusiva del noviazgo. La falta de expresiones de este tipo condena al matrimonio a la monotonía, a la mediocridad, y esto a la larga, termina con el erotismo.
  5. Sé amigo de tu cónyuge. Cantar de los Cantares presenta al matrimonio primero como amigos y luego como amantes. La verdadera intimidad fluye de un corazón abierto y totalmente entregado al objeto de su afecto. ¿Puedes confiar en tu cónyuge completamente? ¿Eres una persona confiable para tu pareja?
  6. Nunca jamás compares a tu cónyuge. Las comparaciones son odiosas, porque resaltan las faltas y destacan las vulnerabilidades. La comparación es la receta perfecta para el desastre. Si has tenido alguna relación anterior, jamás contrastes a su pareja actual con alguien del pasado. Las heridas que se originan, difícilmente cicatrizarán. Llevar adelante un matrimonio es de por sí difícil, no lo hagas imposible. Evita a toda costa las comparaciones. En lugar de comparar, acepta y alienta a tu pareja. Sé su máximo/a admirador/a. Match Temple dice: “El concentrarse en la belleza y en los aspectos fuertes de su compañero disminuye la tendencia a enfatizar sus debilidades”. El consejo bíblico es: “Por tanto, acéptense mutuamente así como Cristo los aceptó a ustedes…”, Romanos 15:7.

     

  7. Nunca jamás denigres a tu cónyuge. Utilizar calificativos vulgares y denigrantes hacia la pareja es una falta de respeto. Expresiones tales como: “bruja”, “gorda”, “vieja”, “loco”, “pelado” y otras, no hacen más que sabotear la relación matrimonial. En lugar de ello, llámala por su nombre. El nombre es algo personal y especial. Llamar a una persona por su nombre es valorarla, honrarla. ¿Son halagadoras, estimulantes y sinceramente respetuosas sus palabras? Agradece por todo acto de servicio que recibes, desde una comida, una camisa limpia o un pequeño gesto de bondad. Di gracias varias veces al día. Verás que es liberador y sanador para tus vínculos familiares.
  8. Nunca jamás critiques a tu cónyuge, menos en público. Es más fácil encontrar un defecto que una virtud. Si eres una persona con tendencia a la depresión o al perfeccionismo, lo primero que observarás será lo negativo y, por la misma razón, probablemente seas hipersensible, de modo que te resentirás fácilmente si tu pareja te critica. Disciplínate de modo diferente. No digas nada negativo ni hagas chistes sarcásticos acerca de tu cónyuge. Todos los cumplidos no borrarán un comentario soez dicho a modo de broma. Se dice que es necesario destacar ocho cualidades diferentes de una persona para contrarrestar una observación negativa. Adquiere la habilidad de valorar, no de destruir. El apóstol Pablo nos recomienda: “Por eso, anímense y edifíquense unos a otros, tal como lo vienen haciendo”, 1ª Tesalonicenses 5:11.
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