Inocencia interrumpida

Jessica era una joven de 18 años, vivaz y divertida. En cierta ocasión, ‘inocentemente’ se filmó a sí misma con el celular y posó para una foto en forma sensual que guardó en los archivos del teléfono. Le pidió a su novio que le sostenga el celular, mientras ella terminaba de cambiarse. Nadie imaginaría que dicha ‘travesura’ terminara en una gran desgracia. Su vida cambió radicalmente cuando una de esas fotos fue enviada por su novio a algunos de sus amigos íntimos. A la semana, se había convertido en la chica más popular de toda la ciudad.

Era el juguete favorito de muchos hombres del barrio. Durante meses se enfrentó a insultos como ‘prostituta’ y ‘reina del porno’ en una página visitada habitualmente por adolescentes de todo el mundo.

Según sus amigos, se volvió introvertida. A pesar de eso, Jessica salió en la televisión local para ‘asegurarse de que nadie más pasara por esto’. Unos meses más tarde, en junio de 2008, se ahorcó en su propio dormitorio.

Hoy día, sus padres, Albert y Cynthia Logan, promueven la campaña para una toma de conciencia de los peligros del sexting.

 

Uno de los lugares donde los inescrupulosos han encontrado presas fáciles es entre los inocentes usuarios de Internet.

Disfrazando sus verdaderas intenciones tratan de buscar mayor intimidad para lograr sus objetivos: desde una foto comprometedora hasta el sexo virtual, y, si es posible, un encuentro físico.

Sería muy bueno que tomáramos las precauciones necesarias para ver qué están consumiendo nuestros hijos y los demás integrantes de la familia, a través de Internet. No por falta de confianza, sino por prevención. Es crucial hablar al respecto, incluyendo las posibles consecuencias.

La experta M. Nightingale advierte que los adolescentes, por diversión o por provocación, actúan antes de pensar seriamente en lo que están haciendo, pero “las fotos se extienden como la pólvora y pueden llegar a ser realmente humillados al darse cuenta de que lo que pensaban que era divertido, se convierte en algo que los persigue durante años”.

“Sed sobrios y velad…”, 1ª Pedro 5:8. El concepto que pretende comunicar el apóstol Pedro es que debemos mantener los ojos bien abiertos, atentos a lo que está pasando a nuestro alrededor. No debemos dudar, ni por un instante, de que lo malo buscará infiltrarse en nuestro medio, antes de que tengamos oportunidad de reaccionar.

Con la ayuda de Dios, usted y nosotros podremos movilizarnos para ofrecer resistencia a la basura que denigra todo lo bueno y noble en el ser humano. ¡Cuide a las personas que ama; son el especial regalo de Dios para su vida!