¿Existe incompatibilidad sexual por razones de tamaños?

¿Existe incompatibilidad sexual por razones de tamaños?

Se conocen referencias históricas que, a modo de consejos, intentaban instruir a la pareja para evitar las molestias provocadas por diferencias de tamaño genital. Hoy se sabe que esto pertenece al mundo mítico y el problema de los tamaños es una cuestión folklórica.

No existe en la realidad incompatibilidad por razones de tamaños, sino que los problemas sexuales se ocasionan por defecto en las técnicas amatorias. Por otra parte, la casi totalidad de las personas presentan genitales tamaño promedio. El placer en el hombre está determinado primariamente por el glande o cabeza del pene, sin importar la longitud o grosor que éste tenga. En la mujer, el placer se presenta fundamentalmente a nivel de los genitales externos y, muy poco, a nivel vaginal. La vagina tiene gran cantidad de fibras elásticas y casino online se adapta al pene cualquiera sea su tamaño, siempre y cuando haya la suficiente estimulación que permita las modificaciones de los genitales femeninos que hagan posible el placer sin dolor (con una buena excitación la vagina aumenta hasta seis veces su tamaño).

Más que el tamaño de los genitales, interesa el tamaño de la persona. Un esposo demasiado alto, corpulento u obeso, o una mujer con un embarazo avanzado, hacen casi imposible la clásica posición de cara a cara. Si, encima, el hombre tiene problemas de eyaculación precoz, la tensión necesaria para mantener su propio peso sobre las rodillas y no incomodar a su esposa, limitará su control. En estos casos la posición aconsejada es la lateral cara a cara que permite el máximo contacto de los cuerpos, favorece el placer de ambos, brinda un buen control eyaculatorio y cierta facilidad para el orgasmo femenino.

La posición con la mujer arriba, a horcajadas, es beneficiosa en caso de dolor coital o de una mujer muy baja de estatura en relación con su esposo. Le permite, además, mayor libertad de movimientos, así como dirigir el grado de penetración.

La penetración vaginal desde atrás permite un coito vigoroso con intromisión peneana más profunda y mayores movimientos de bombeo. En esta posición se acorta la vagina y resulta incómoda para las mujeres que estén poco estimuladas o tengan problemas de dolor coital