¿Cómo hacer para dejar la masturbación?

¿Cómo hacer para dejar la masturbación?

Te animamos a ejercer el dominio propio. Con este propósito te sugerimos 10 pasos prácticos para dejar la masturbación:

1. Reconoce tu debilidad. No te engañes, los pensamientos lascivos de tu mente son la raíz del problema. Sé honesto y reconoce que no podrás ganar esa batalla tú solo, necesitas el auxilio del Espíritu Santo. “La oración eficaz del justo puede mucho”, Santiago 5:16. Busca en oración la presencia de Dios; cuanto más cerca de él estés, más lejos del pecado estarás.

2. Lucha contra la tentación. Experimentar tentación no significa consentir a ella. No es la naturaleza la que toma decisiones sobre cómo debe ser usado el cuerpo humano, sino la voluntad. ¡Resiste tenazmente!

3. Gana la batalla en tu mente. José no permitió que las palabras de la esposa de Potifar hicieran raíz en su mente, creando fantasías. Él rechazó toda palabra seductora inmediatamente, Génesis 39:10. Lo que no vences en la mente, se manifestará en acciones que finalmente se convertirán en un hábito.

4. Desvía la atención tan pronto comience la tentación. Sustituye los pensamientos sexuales por otros que sean de fe, conforme a la Palabra de Dios. Los pensamientos sexuales impuros se derrotan pensando en algo mejor.

5. Desecha toda fuente de tentación. Tira a la basura todo material erótico o pornográfico que tengas en tu poder (revistas, fotografías, videos, relatos sensuales, etc.).

6. Vigila tus pasos. Mantente en guardia cuando estás solo/a. En soledad es más fácil ceder a la tentación. El Espíritu Santo te advertirá de posibles tentaciones con su suave presencia. ¡Escúchalo!

7. Evita el ocio. Ocupa tu tiempo en actividades productivas tales como estudio, ejercicio físico y deportes. Los hábitos espirituales de leer la Biblia, orar y ayudar a otros te servirán para reorientar tus fuerzas en algo provechoso. Invierte tiempo para conocer otras personas. Hazte de nuevos amigos y socializa con ellos.

8. Elije lo excelente por sobre lo mejor. Pablo dijo: “Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica”, 1ª Corintios 10:23. Sacrifica un placer momentáneo en la búsqueda de una mayor madurez espiritual.

9. Sincérate con un amigo. Busca un mentor espiritual, confiesa tu lucha y ríndele cuentas periódicamente. La confesión fortalece el alma y constituye una presión extra frente a las tentaciones futuras.

10. Decide por el no, un día a la vez. Establece una meta posible y alcanzable. Se realista. Lucha cada día. Los pequeños progresos diarios te conducirán a grandes resultados