SIDA PARTE II

Declinaba un día típico en la ciudad de Resistencia, con excesivo calor y cierto sopor vespertino. Al tiempo que las primeras luces despejaban la creciente oscuridad, Juan llegó para la entrevista.
Su rostro no expresaba mucho, pero su relato comenzó cargado de emotividad: “Vengo para que Dios me cure, quiero ser sanado del SIDA”, dijo con voz clara y firme, como quien demanda un derecho adquirido o quizás como quien apela a su última oportunidad.
Sin que interviniéramos, narró su historia. Su vida había transcurrido entre iglesias evangélicas, católicas y algunas sectas. Cuando estaba en alguna dificultad, buscaba a Dios a su modo. Y ésta era una de esas veces.
Con veintiséis años, podríamos decir que ha vivido muchos más, incluso más de una vida. A los veinte se casó y fue papá de una hermosa niña, que en la actualidad cuenta con 5 añitos.
Llevó siempre una doble vida. Vivía con su esposa y, a la par, tenía encuentros furtivos con otros hombres, en el anonimato, sin conexión emocional. Un día, su esposa lo descubrió. Lo echó del hogar y, sin saber a dónde ir, se refugió en casa de unos amigos gays. Conoció a Luciano y se fueron a vivir juntos; pero, poco a poco, su salud se fue quebrantando. Tenía diarreas muy intensas y perdía peso. Le aparecieron unas manchas oscuras en la piel. Primero una, luego dos. Ahora tenía seis. Fue al médico, le hicieron análisis y estudios. Le confirmaron que tenía SIDA y un cáncer asociado: sarcoma de Kaposi. Su expectativa de vida se redujo a unos pocos meses. En las últimas cinco semanas ha bajado ocho kilos. Con las manos huesudas y los rasgos endurecidos por el dolor, decía: “quiero vivir, quiero vivir, pero no tengo fuerzas para caminar, ni para comer, me siento morir… ¿Por qué me tocó a mí? ¿Por qué? ¿Por qué?”, repetía una y otra vez con furia y desesperación.
Nos quedamos en silencio. Extendimos las manos y lo abrazamos con cariño; él, tapándose la cara, lloró.

• ¿Cómo se contagia el VIH?

El contagio puede darse por medio de las secreciones vaginales, la sangre y la leche materna, además del semen. Sin embargo, el esperma es el vehículo favorito para transmitir la infección.

El virus del VIH no puede sobrevivir fuera del cuerpo humano. No se ‘desparrama’ como la gripe o el resfrío, ya que no sobrevive en el aire. La infección no puede transmitirse por el aliento o el estornudo; tampoco por las comidas, no importa quién las prepare o sirva.
El SIDA no se difunde por las actividades habituales y cotidianas tales como sentarse cerca de alguien o dar la mano, ni por la saliva o las lágrimas. El SIDA no se difunde por los transportes o los teléfonos públicos, los alimentos, las tazas, los vasos, los platos, el agua, el aire, los baños, la orina, la materia fecal, las piscinas o los insectos.

• ¿Qué tipo de prácticas sexuales contagian el VIH?

Las relaciones sexuales vaginales, anales y orales. Una persona infectada transmite el VIH por sangre, semen y secreciones genitales. En las relaciones sexuales, ya sean heterosexuales, bisexuales u homosexuales, el virus entra en el cuerpo por la vagina, el pene, el recto o la boca.

• Los besos, ¿pueden contagiar el VIH?

No. Los besos, aun boca a boca, no contagian.

• ¿Pueden los mosquitos transmitir el SIDA?

Ni el mosquito, ni ningún otro insecto que chupa sangre (chinches, pulgas, piojos), transmiten el SIDA. Las enfermedades que se transmiten por mosquitos son el paludismo, la fiebre amarilla, el dengue, etc., pero no el VIH.

• ¿Cuán rápido se contagia el VIH?

¡En tres segundos!
Se sabe que el VIH pasa de una célula a otra con una facilidad asombrosa. Este proceso ha sido registrado en video. Los investigadores han podido grabar imágenes en las que se puede ver cómo una célula enferma CD4 construye estructuras sinápticas e infecta a otras. Todo esto ocurre en apenas tres segundos.
A pesar de esta rapidez, el VIH es un virus muy débil que se destruye con un poco de lavandina y se inactiva rápidamente en el medio ambiente. Las conductas de riesgo, es decir, la promiscuidad, tanto heterosexual como homosexual, y la drogadicción, han convertido a esta infección en una gran pandemia.

• ¿Un anciano puede contagiarse de SIDA?

¡Sí! El VIH puede contagiarse a cualquier edad. Durante años se pensó que este virus se asociaba fundamentalmente a homosexuales y a la gente joven, pero hoy día un 5% de los nuevos casos se detectan en personas mayores de 50 años.
El incremento de VIH en adultos mayores, se debe no sólo a que el tratamiento ha alargado la esperanza de vida de los infectados, sino a la promiscuidad con que se vive la sexualidad, aun en la vejez. Los especialistas del Departamento de VIH de la OMS (Organización Mundial de la Salud) explican que los riesgos de contraer el virus a una edad avanzada son mayores que si se adquiere en la juventud, ya que la infección progresa más rápidamente a SIDA y las complicaciones se agravan, por los achaques típicos de la edad.

• ¿Puedo contraer VIH si sólo estoy con mi pareja?

Sí! Lo ejemplificaremos con una historia real, una historia de amor y algo más…

María se enamoró de Juan. Se casaron a los pocos meses. Ella tenía 23, el 37. Después de dos años quedó embarazada y entre los exámenes que le hicieron se descubrió que era VIH positiva. No podía creerlo. Juan había sido su único hombre.
Los médicos aconsejaron que también él se hiciera los estudios. Resultó positivo. Algunos meses después, Juan abandonó a María porque la acusó de haberlo contagiado.
Con siete meses de embarazo, María aguarda la llegada de su bebé y desea con todas sus fuerzas que se encuentre libre del virus…
¿Cómo entender la situación? ¿Quién fue infiel?
Juan y María niegan el adulterio, y es verdad. Ninguno fue infiel. Lo que ignoran es que el pasado sexual de cualquier individuo afecta el presente y el futuro, tanto de esa persona como de la pareja.
Juan no fue promiscuo durante su vida de soltero. Mantuvo relaciones sexuales con dos de sus novias, de manera aislada; nunca con prostitutas. Pero una de ellas era una mujer divorciada de un varón al que abandonó por las constantes infidelidades.
Juan nunca pensó que su relación con aquella novia incluía a todas las personas con las cuales el ex esposo de ella había tenido contacto sexual.
Juan recién se entera de que en aquella cama de soltero no sólo estuvieron él y su novia de ese entonces, sino todas las personas con las que estuvo el ex esposo de ella. En el campo sexual interesa no sólo el presente sino el pasado, porque todo se mira como una cadena de contagio.

• ¿Puede una mujer portadora del VIH contagiar a su bebé?

Sí. Las embarazadas infectadas pueden transmitir el VIH a sus bebés, antes de nacer, durante el parto y, posiblemente, por la lactancia.

• ¿Desde cuándo contagia una persona infectada con VIH?

La capacidad de contagio es mayor durante los primeros meses de la infección. Los comportamientos que muchas personas adoptan frente a un análisis negativo (el de no protegerse en sus relaciones sexuales), contribuirían a la propagación del VIH.

Un estudio reciente descubrió que, aproximadamente, la mitad de todos los contagios por VIH se deben a la transmisión del virus por parte de personas recientemente infectadas. Frente a la pandemia del SIDA, muchas páginas para encuentros homo o heterosexuales prometen a sus potenciales clientes estar ‘limpios de VIH y ETS’. Sin embargo, en lugar de proteger la salud, estos parámetros equivocados conducen a arriesgar la propia, así como la de otras personas.

• ¿Qué problemas podría tener una persona infectada por VIH?

Una persona portadora de VIH puede enfermar de SIDA más adelante. Además, puede contagiar el virus a otras personas, por medio de la sangre o de las relaciones sexuales, sin saberlo.

• ¿Los preservativos protegen a una persona contra el VIH?

Los condones o preservativos son el método de barrera más seguro que se conoce para protegerse del VIH. El uso del preservativo es más seguro si se lo lubrica con agua o cremas solubles en agua. No se debe usar lubricantes con base aceitosa o mantecas vegetales para cocinar, porque éstos debilitan el látex y pueden ocasionar su rotura.

Hay que utilizar condones siempre que se mantengan relaciones sexuales con una persona que esté infectada por VIH o enferma de SIDA. En caso de infidelidad, ambos miembros de la pareja deberán hacerse el análisis y repetirlos a los 6 meses. En ese lapso, se recomienda usar preservativo en todas las relaciones sexuales.

• ¿Qué facilita el contagio?

– Las conductas de riesgo:

El haber tenido múltiples parejas facilita el contagio. También el compartir jeringas, cepillos de dientes, máquinas de afeitar o cánulas para esnifar o aspirar cocaína.

– El ser mujer:

Los estudios indican que las mujeres son más susceptibles al VIH que los hombres. Existe 2,5 veces mayor probabilidad de contraer el VIH por un único acto sexual no protegido en una mujer que en un hombre.58

– La infidelidad de la pareja:

El matrimonio no es una protección contra el VIH si uno de los dos ha sido o es infiel. Tener relaciones sexuales con una sola persona no infectada y mantener la fidelidad de manera mutua, constituye el sexo seguro.