Los errores más frecuentes que cometen los hombres

Los errores más frecuentes que cometen los hombres

En nuestro último viaje a Panamá tuvimos la oportunidad de conocer a Norma Pantojas. Ella es una mujer todo amor. En su libro, Los 30 horrores que comenten los hombres, dice que los varones cometen demasiados errores que deberían evitar. A continuación, algunos de ellos:

1. Elegir la pareja simplemente por la belleza física.
Los hombres son muy visuales y suelen cegarse por impresionantes caderas o los despampanantes bustos de una mujer. Si bien es cierto que la belleza no es ningún pecado, el hecho de que una mujer sea hermosa no significa que reúna los requisitos necesarios para formar un hogar feliz. La apariencia física puede ser modificada de forma radical por una enfermedad, un accidente o simplemente por el paso del tiempo. Cuando las circunstancias acaben con la belleza externa, solo quedarás con la esencia de esa mujer. ¿Cuáles son los requisitos básicos de una mujer para lograr una relación matrimonial profunda y duradera? Amor, tolerancia, comprensión, respeto, fidelidad, compromiso, comunicación, entrega. ¿Reúne tu enamorada todos esos valores?

2. Convivir antes de casarse.
Los escritores MacCallum y Gary Delashmutt dicen que la cohabitación disminuye la probabilidad de éxito en el matrimonio. Explican que, de acuerdo a un estudio hecho en la Universidad Johns Hopkins, las uniones que comienzan conviviendo son menos estables que las que empiezan casadas, debido a que estas parejas están menos comprometidas con la institución del matrimonio y más inclinadas a la separación.

3. Comunicar ideas en vez de sentimientos.
Por naturaleza los hombres son racionales y “economizan” palabras; hablan muy poco de sus problemas. Las mujeres son diferentes, hablan más de 25.000 palabras por día y esperan que sus esposos hablen de sus sentimientos y charlen más. Desean que se comprometan con la relación, expresando amor y afecto fuera del momento de la relación sexual. El hombre debe ser sensible a las necesidades de su esposa y aprender a conectarse en el aspecto emocional para alcanzar el corazón de ella. Se dice que el hombre llega a la infidelidad buscando sexo, mientras que la mujer llega a la infidelidad buscando comunicación. Por eso hay terapeutas que aconsejan a los hombres diciendo: “si quieres que tu esposa te sea fiel, habla, habla, habla”.

4. Creer que después de una pelea las relaciones sexuales lo arreglan todo.
Aunque el hombre tiene la capacidad de desconectarse de un problema rápidamente dejándolo a un lado para conectarse sexualmente, la mujer no. La mujer no puede tener una relación sexual satisfactoria si existen problemas sin resolver con el esposo. Primero necesita aclarar la situación y, luego, puede tener una relación sexual excelente. De lo contrario, no funcionará. Las relaciones íntimas no resuelven conflictos. Ser comprendida y sentirse amada es el mejor afrodisíaco. La mujer necesita mimos, afecto y grandes dosis de ternura en la vida diaria, no solamente en el acto sexual. De lo contrario, se sentirá como un objeto al que sólo se le da atenciones a cambio de placer.

5. Pensar que el matrimonio y el amor cambiará al cónyuge.
Antes de casarse, los novios “posan” del lado que mejor salen en las fotos y ocultan los defectos y las áreas más oscuras de sus vidas; pero el matrimonio se encarga de acentuar cada aspecto negativo. Hay enamorados/as que niegan graves conductas de su pareja y suponen que el amor y el casamiento los cambiará. ¡Error! Tú podrías animar a tu cónyuge a realizar determinados cambios a favor de la relación, pero sólo tendrás éxito si él lo quiere también. Nadie cambia a nadie. Ni siquiera Dios puede hacerlo. No te engañes con falsas esperanzas. Tú solamente puedes transformar tu propia manera de vivir, pero a nadie más. Sé realista; la única vida que puedes vivir es la tuya.

6. Suponer que la impotencia sexual es la muerte para la relación de pareja.
Lo que debería definir una relación de pareja no es la capacidad sexual, sino el amor. Por ende, una mujer no dejará de amar a su esposo porque éste no pueda lograr una erección. El verdadero amor es incondicional y se esfuerza por buscar nuevas avenidas cuando se cierra alguna. Una persona que sufre disfunción eréctil puede recurrir a juegos sexuales y otras expresiones de amor sin tener que llegar a la penetración. Los varones no son definidos por su capacidad sexual pero sí por su responsabilidad, por la manera que brindan apoyo en el hogar, la forma apacible para resolver los problemas, por la fidelidad y por el compromiso de amar sin hacer daños.

Desafío para el varón

Abraza a tu cónyuge, es el mayor tesoro que Dios te ha dado. Demuestra con gestos y actitudes lo importante que es para ti. Lao Tsé dijo: “El sabio no enseña con sus palabras sino con sus actos”.