Educación sexual de los dos a los cinco años.

Características de este período

Hacia los dos años y medio, el niño es consciente de sus genitales, a los que llama con el nombre que da a la micción.

Reconoce que los varones orinan de pie y las mujeres sentadas.

Pregunta por los senos de su madre y distingue una “nena” de un “nene” por la ropa y el arreglo del cabello.

Descripciones literales

En esta edad los niños tienen pensamiento concreto. Entienden lo que ven de acuerdo con la información que poseen. De ahí que debemos explicar el mundo con los ojos de niños y comprender que, para ellos, los eventos parecidos tienen significados similares. En otras palabras, suelen hacer descripciones literales.

Expresiones sexuales en el jardín de infantes

Durante el jardín de infantes, los niños y las niñas enfrentan muchas situaciones que tienen connotaciones sexuales; es común, por ejemplo, que la maestra tenga que llamar la atención porque algunos se besen o digan que son novios o que alguno de los pequeños le levante la pollera a una nena con el objetivo de “verle los calzoncillos” o repitan una palabra “sucia”. También es común que regresen al hogar con “nuevas palabras” de índole sexual. En caso de escucharlas, pregunte si saben qué significa. Luego, explique con simpleza e insista en que no es correcto decir esas palabras. No porque lo sexual sea malo, sino porque esas palabras tratan de ensuciarlo.

La edad de los descubrimientos

Entre los dos y los cinco años, deambulan solos por la casa y se relacionan con todo lo que les rodea a modo de descubrimiento. En este contexto, está el “hallazgo” que hacen de sus propios genitales, a los que tienden a tocar o mostrar. Algunos padres reaccionan alarmados y con temor, entonces le pegan al niño en la mano para que no lo haga, o le enseñan que “eso es sucio” y que “eso no se hace”. En lugar de un discurso de este tipo, aproveche la oportunidad para instruir acerca de la diferencia entre lo privado y lo secreto.

La diferencia entre privado y secreto

Privado es lo que uno hace solo y para sí mismo. Por ejemplo, ir al baño es privado. Eso es bueno, uno lo hace solo y es para uno mismo. También el cuerpo tiene partes que son privadas, que no tenemos que mostrarlas a cualquiera. Forman parte de nuestra intimidad. Secreto es si alguien le dice que le muestre sus partes privadas y le hace prometer que va a guardar el secreto; o le dice o hace cualquier cosa y eso le hace sentir mal, o le muestra o le pide que toque sus partes privadas. Enseñe al niño que corra y cuente a alguien de confianza lo sucedido. Dígale que nunca guarde un secreto. Eso no es bueno. Debe contar a mamá y a papá o a alguien en quien confíe, todo lo que le pasa.

La diferencia entre descubrimiento y abuso

Los niños entre los tres y cinco años miran y experimentan para saber cómo es el mundo que les rodea. Debido a ello prueban cosas que no son alimentos, tocan objetos peligrosos, etc.

A nivel del cuerpo tratan de identificar cuál es la diferencia entre él o ella y los otros. De ahí que haya tocamientos o traten de mirarse los genitales propios u observar los de otros niñitos. Esto no debe confundirse con abuso; en realidad es descubrimiento, porque los niñitos son de la misma edad.

Algunos padres suelen reaccionar como si esto fuera “sexo con mayúscula”, pero, en su gran mayoría, son sólo juegos de descubrimiento. En otras palabras, no hay que espantarse ni imaginarse que van a hacer algo más o que tienen intenciones depravadas. O suponer que, si son dos nenas o dos varoncitos, eso significa que vayan a ser homosexuales en la vida adulta.

Simplemente debemos educar acerca de lo que significan las partes privadas de nuestro cuerpo y enseñar que no deben compartirse de esa manera. Evitemos los extremos.

El que usted cuente con esta información puede marcar la diferencia en la forma en que educa a sus hijos. Ahora que tiene conocimiento respecto de las principales características en cuanto al desarrollo de los niños, edifique en ellos una visión positiva de la sexualidad y permita que sus hijos integren esta área al resto de las vivencias cotidianas, a la vez que emplea lo aprendido en la prevención de probables situaciones de abuso. Lograr este cometido bendecirá a los que ama por muchos años más de los que usted imagina.