Educación sexual de los cinco a los ocho años.

Educación sexual de los cinco a los ocho años.

De los cinco a los ocho años

En esta etapa tienen en claro las diferencias entre varones y mujeres. Suelen mostrar una reserva notable en lo concerniente al cuerpo y al sexo. Buscan establecer límites para su privacidad; indicativos de un buen crecimiento con adquisición de mayor autonomía.

En este período, comprenden muy bien las manifestaciones sexuales del mundo que les rodea. Alrededor de los 8 años, la mayoría de los chicos son conscientes del componente erótico en todas las situaciones de la vida. Reconocen el romance, aparecen las fantasías y pueden surgir formas diversas de enamoramiento.

Características de este período

Aparece la risa con picardía

A medida que aumenta la edad, se intensifican la vergüenza y el pudor; pero, como contrapartida, aparecen las bromas que incluye lo genital, generalmente repitiendo cosas que escucharon de chicos más grandes. Es muy probable que no entiendan las bromas, pero intuyen el significado de alguna manera y se ríen con ganas.
Money dice que, siempre que el niño no obtenga una información veraz y clara sobre el tema sexual, las bromas se convierten en la principal fuente de educación sexual. Es más, empieza a distinguir entre un chiste “decente” y uno “verde o sucio”, lo cual crea la idea de que el sexo es algo poco respetable. Como padre debe insistir en que el sexo es algo positivo, importante en la vida de toda persona y que no es conveniente transformarlo en motivo de burlas. Trate de influir con una actitud de condescendencia, no de reprensión.

Observan el ejemplo de los padres

A esta edad se forjan las ideas básicas acerca del sexo por cómo se relacionan papá y mamá. Si están peleando y gritándose la mayor parte del tiempo; si uno le dice al otro “no me toques”, si se faltan el respeto con gestos y actitudes… esto se absorbe.

Las palabras tiernas, así como las demostraciones de cariño, son el lenguaje que permite las mejores construcciones. Si su hogar es un ejemplo de amor, es fácil inferir que el niño incorporará indicadores positivos de intimidad matrimonial y familiar.

Por oposición, la mayoría de los delincuentes y de los adolescentes con problemas de relación, provienen de hogares disfuncionales.

Imitan actitudes

La sexualidad debe asumirse con naturalidad. No convertirla en motivo de bromas o en el centro de atención para inculcar temores.

Los especialistas más reconocidos en la materia (Masters y Johnson, 1970. Calderone, 1978, Money 1980) sostienen que las actitudes no saludables de los padres hacia el tema sexual son la primera causa de disfunción sexual de sus hijos en la vida adulta.

Sería muy atinado en que tras la lectura de este artículo pueda sopesar en su vida cómo está viviendo la sexualidad marital y qué mensaje está comunicando por medio de sus actitudes, gestos y palabras respecto de lo sexual. En la sanidad de su matrimonio está el secreto de la felicidad para sus propios hijos. No lo olvide. Intente superar sus crisis a fin de  lograr que su hogar sea aquello con lo que Dios ha soñado: un refugio seguro para todo cansado y un oasis de paz para todo atribulado. Nuestro deseo es que Dios bendiga a toda su familia.