¿Cómo sabemos que una persona es transexual?

¿Cómo sabemos que una persona es transexual?

Una persona es transexual cuando la anatomía sexual no corresponde con su identidad sexual. Se entiende por anatomía sexual a los órganos que la definen como varón o mujer; mientras que la identidad sexual es el sentido personal de pertenencia a uno u otro sexo. Veamos un ejemplo: una persona nace genéticamente mujer, con órganos sexuales femeninos y se la inscribe al nacimiento como tal, pero a medida que crece, ella se identifica como varón, no como mujer. Esto se mantiene de manera persistente, es decir que, de modo permanente ella dirá que es él.

También puede ocurrir el caso de un hombre que nació varón, que tiene documentos que acreditan esa realidad, pero que piensa de sí mismo y se identifica como mujer. Cree que la naturaleza se ha equivocado, por tanto busca la manera de que la mujer que lleva dentro se exprese por fuera.

Como la psiquiatría, el psicoanálisis, la psicología y la psicoterapia no pueden adaptar la mente al cuerpo, comenzó a darse el proceso inverso, es decir, adaptar el cuerpo a la mente. De este modo de pensar, surgieron las cirugías de ‘cambio de sexo’. La persona transexual pasa por un proceso de reasignación de sexo, que puede incluir o no una cirugía de reconstrucción genital (operación de cambio de sexo). Hoy día ya no se lo llama ‘cambio de sexo’ sino ‘reasignación o afirmación de sexo’, ya que este proceso no supone un cambio para la persona, sino la reafirmación o afirmación de lo que siempre ha sentido.

El Dr. Harry Benjamín (1885-1986) fue el primero en proponer un tratamiento hormonal a estos pacientes. En homenaje a este médico alemán, la transexualidad lleva también el nombre de Síndrome de Harry Benjamín.

Se dice que un varón es transexual si anatómicamente nació mujer debido a sus genitales femeninos, pero se identifica a sí misma como varón.

Se dice que una mujer es transexual si nació anatómicamente varón debido a sus genitales masculinos, pero se ve a sí mismo como mujer.

La transexualidad no es muy frecuente. Las estimaciones sitúan un caso de transexualidad cada 80.000 a 200.000 habitantes. Las disparidades de estos datos estadísticos estriban en que no existen estudios amplios en una población para determinar fehacientemente la ocurrencia. Hasta el presente, los datos corresponden a los pacientes que acudieron voluntariamente a la consulta.

De todos modos, podemos aseverar que existe mucha mayor cantidad de homosexuales que de travestis y, muchos más travestis que transexuales. Este posicionamiento estadístico nos permite articular la realidad y disminuir los temores frente a nuevas realidades.