Adolescentes y nuevas tecnologías: ¿adicción o pasatiempo?

Adolescentes y nuevas tecnologías: ¿adicción o pasatiempo?

Este siglo ha sido revolucionario en cuanto a tecnología y comunicación.

Hoy, en la mayoría de los países, hay más teléfonos celulares que personas, las computadoras en los hogares no son novedad y la industria de los videojuegos se ha transformado en una de las más lucrativas de los últimos tiempos. ¿Quién no ha hablado por celular? ¿Quién no ha visto una película, jugado alguna vez en un programa de entretenimiento o navegado por internet? Todos, en mayor o menor medida estamos ligados a las nuevas tecnologías.

Las TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación) comprenden la televisión, radio, prensa digital, computadoras, internet, telefonía celular y videojuegos (se agrupan bajo este último rubro a todos los programas informáticos creados para el entretenimiento que pueden ser utilizados en computadoras, videoconsolas, celulares e internet). Las TIC no son adictivas por ellas mismas, sino que la adicción la establece el sujeto, en una mala relación con ellas.

Existe un grupo especialmente susceptible a desarrollar comportamientos compulsivos, con pérdida del control sobre el tiempo destinado al uso. ¿Quiénes son? Los adolescentes. Este es el planteamiento que hacen Josep Matalí y José Alda a través de su experiencia clínica en Barcelona.

El impacto de las TIC entre los adolescentes puede medirse por la importancia que le atribuyen a todos los artefactos tecnológicos. Una prueba concreta es la cantidad de jóvenes que solicitan para su cumpleaños o alguna celebración especial un celular, consola para videojuegos, tarjeta de memoria, etc. Además, muchas de las publicidades de las TIC que aparecen en diversos medios están orientadas a los adolescentes porque son fácilmente influenciables, impulsivos, orientados de continuo a la recompensa inmediata y altamente consumistas.

Las TIC representan un mundo de posibilidades para conocer y experimentar que, además, permiten el desarrollo de múltiples habilidades; el principal problema que se suscita con las nuevas tecnologías es que la mayoría de los adolescentes nunca ha escuchado información acerca de normas de seguridad. El amplio acceso a contenido violento y/o pornográfico, la posibilidad de contactarse con personas insanas mentalmente o con grupos sectarios, radicales o marginales a la ley, es una realidad corroborada por los hechos. Otra posibilidad es la participación en actos delictivos o el exponerse como víctima de ellos, al compartir información y/o fotos personales.

Es perentorio como padres colocar límites saludables y claros para cuidar el futuro de nuestros hijos. En la próxima entrega veremos cómo.