Acciones preventivas en relación a las TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación).

Acciones preventivas en relación a las TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación).

En el uso del celular:

– Retardar al máximo la edad en la que el niño/a tendrá celular.
– Comprar un aparato que responda a las necesidades, no a los caprichos.
– Enseñar responsabilidad haciendo que se asuma el costo de las llamadas (por ejemplo, hacer trabajo hogareño, asumir algunas responsabilidades extras, etc.) como un modo de fomentar la cultura del esfuerzo.
– Intentar que los móviles no tengan acceso indiscriminado a internet, como un modo de restringir la exposición y el consumo deliberado e indeterminado en el tiempo.

En el empleo de los videojuegos:

– Ubicar la consola en un sitio común de la familia, como un modo de prevenir comportamientos no saludables o acceso a juegos no recomendados.

– Controlar con reloj – y fijar límites – del tiempo diario y semanal dedicado a esta actividad. No permitir la sumatoria de tiempo por no haber empleado el correspondiente a las jornadas anteriores, ni asumir que si no juega mañana puede estar el doble de tiempo hoy. La disciplina en esta área determinará el mejor empleo del tiempo en todas las restantes.

– Respetar la edad recomendada para cada juego. Muchos padres creen erróneamente que si su hijo/a accede a un juego recomendado para edades mayores implica que es más inteligente, cuando en realidad debería saber que los especialistas que determinan la edad no lo hacen en relación al coeficiente intelectual sino al contenido, por el grado de violencia y escenas no recomendadas para el rango etario definido.
En el uso de internet:

– Colocar filtros para bloquear el acceso a contenidos nocivos, ya sea por su grado de violencia, presencia de escenas eróticas o sexualmente explícitas.

– Descargar una aplicación gratuita de FireFox que permite autorregular el tiempo invertido en internet y las webs visitadas (www.pageaddict.com). Es una manera objetiva de controlar el tiempo invertido en vez de entrar en discusiones con los hijos acerca de cuánto tiempo están frente al computador.

– Verificar periódicamente el tiempo y el contenido al que acceden mientras no estamos observando directamente. Esta supervisión puede hacerse semanalmente, por ejemplo durante el horario de colegio de los hijos.

Finalmente,Consideremos en conjunto el tiempo empleado a las TIC por la sumatoria del tiempo en internet, el dedicado a los videojuegos, a la televisión, etc.

Recordemos, en la vida muchas cosas pueden recuperarse, menos el tiempo perdido. El tiempo que utiliza en el aprendizaje de sus hijos es doblemente valioso