Sexo: de lo bueno a lo grandioso

Sexo: de lo bueno a lo grandioso

El buen sexo comienza mucho antes de cerrar la puerta del dormitorio.

La intimidad sexual satisfactoria necesita del soporte de una buena calidad matrimonial.
Las peleas continuas, los conflictos sin resolver, los enojos encubiertos y las luchas de poder son causas comunes de disfunciones sexuales, especialmente en la mujer.

Muchos consejeros fracasan al no darse cuenta de que las parejas con serios problemas de comunicación son malos candidatos para una terapia sexual. Estos pacientes deberían realizar terapia de pareja antes de recibir ayuda en el plano sexual. Como dice la Dra. Hilda Tozzi: “Es necesario hacer las paces antes de poder hacer el amor”.

Helen Kaplan comenta: “Hombres y mujeres pueden apagarse si están enojados con su pareja. Muchas mujeres pierden el deseo por un compañero hacia quien sienten hostilidad. Nuestro cerebro tiene la posibilidad de desconectar el deseo cuando, por los mensajes que recibe, decide que la acción sexual no favorece al individuo”.

La doctora Olga Marega expresa: “No es cierto que el deseo existe en la gente como una cosa global. Hay que ver si están dadas las condiciones para que uno desee. Muchas personas ante la primera aparición del deseo sexual votan por un “no”: “mejor no, porque hoy me ofendió”, “mejor no, porque me siento sola…”. La palabra de Dios dice: “…El enojo no debe durarles todo el día”, Efesios 4:26 (TLA). ¡Este es un consejo sabio!

El grado de atracción sexual de una mujer hacia su esposo es consecuencia de su relación romántica con él. “Si ella se siente muy unida a él, amada por él, protegida por él, entonces es más probable que lo deseará físicamente. Solamente ver su cuerpo no significa mucho para ella. Es verdad que ella está interesada en la apariencia de él, pero la oleada de pasión no viene de echarle una mirada, sino de la calidad de la interacción. Proviene de las caricias de él y de su ternura hacia ella”, James Dobson.

Una encuesta reveló que el 75% de los hombres casados quiere más sexo que la mujer. A ellas se les preguntó: “¿Hay cosas que tu marido puede hacer para aumentar las oportunidades de que quieras hacer el amor más frecuentemente?”. Las respuestas más populares fueron:
• Que mantenga o aumente su nivel de atención emocional hacia mí (73%).
• Que cree un contexto donde me muestre durante el día pequeños gestos de amor (71%).
• Que me escuche cuidadosamente y conversemos regularmente (67%).

La investigación reveló que si los varones quieren tener una vida sexual espectacular deberían volverse los mejores amigos de sus esposas.20 Donalyn Currie lo dijo de esta manera: “Las mujeres necesitan una significante y satisfactoria relación para tener un sexo fabuloso. Los hombres necesitan sexo fabuloso y satisfactorio para tener una relación significativa”.

En definitiva, mantener la llama de la pasión sexual encendida en el matrimonio requiere trabajo duro, especialmente fuera del dormitorio porque sin una relación saludable entre los esposos no hay vida sexual agradable ni para él ni para ella.

Desafío matrimonial

• Cada uno de los esposos expresará su opinión a la siguiente declaración: “Una mujer se conecta con su sexualidad a través de las emociones, pero el hombre se conecta con sus emociones a través del sexo”, Jimmy Evans.
• ¿Cómo definen su relación matrimonial? Satisfactoria – Poco satisfactoria – Insatisfactoria.
• ¿Cómo consideran su intimidad sexual? Satisfactoria – Poco satisfactoria – Insatisfactoria.

Si en términos generales la relación entre ambos es armónica, pero no pueden decir lo mismo de la intimidad sexual compartida, he aquí cuatro llaves para disfrutar del amor en pareja:

1. Evoquen experiencias gratificantes. Revivir imágenes mentales de momentos románticos y apasionados actúa como la chispa que enciende el deseo.
“¡Hazme del todo tuya! ¡Date prisa! ¡Llévame, oh rey, a tu alcoba! Regocijémonos y deleitémonos juntos. Celebraremos tus caricias más que el vino. ¡Sobran las razones para amarte!”, Cantar de los Cantares 1:4 (NVI).

2. Demuestren ternura. El trato amoroso, las palabras dulces y las caricias suaves en situaciones no sexuales llevan a una intimidad gratificante, relajada y placentera. La buena relación de pareja ‘fuera del dormitorio’ contribuye de manera decisiva a aumentar el placer ‘en el dormitorio’. “Hay dulzura en sus labios; ¡es un hombre encantador! ¡Así es mi amado!”, Cantar de los Cantares 5:16 (TLA).

3. Eviten el aburrimiento. La repetición mecánica del acto sexual conduce al hastío, embota los sentidos y adormece las sensaciones. Cuando una pareja busca nuevas maneras de expresar el amor, la novedad se convierte en el disparador del deseo. “…Iremos a los viñedos y veremos sus retoños, los capullos abiertos, y los granados en flor. ¡Allí te entregaré mi amor!”, Cantar de los Cantares 7:12 (TLA).

4. Preparen el ambiente. El desempeño y el placer dependerán, y mucho, del sitio en que se desarrolle el encuentro íntimo. En otras palabras, un lugar limpio, arreglado, perfumado, privado y sin interrupciones, son factores que impactan en el resultado final de la experiencia, sobre todo en las mujeres. “Ven conmigo, amado mío, acompáñame a los campos. Pasaremos la noche entre flores de azahar”, Cantar de los Cantares 7:11 (TLA).