Algunos consejos acerca de sexualidad

No corrija a sus hijos si se tocan los genitales, diciéndoles que “eso” es sucio.

«Ella lleva un año y medio de casada. Hasta hoy, su esposo nunca pudo verla totalmente desnuda. Para cambiarse el corpiño, por ejemplo, se pone una remera sobre su torso a fin de evitar la desnudez. No quiere que él la toque en los genitales porque “son sucios”. Su actitud contraria a la intimidad tuvo su origen, según ella, cuando sus padres la castigaban si se tocaba los genitales.»

Fomente espacios de intimidad para sus hijos

Ya hemos mencionado la necesidad de enseñar el valor de lo privado. A fin de reforzar esa idea, procure que sus hijos dispongan de un espacio personal; por ejemplo, para el descanso, para el guardado de sus cuentos y juguetes, etc. También es importante respetar el tiempo del baño sin intromisiones.

No deben compartir la misma habitación para dormir. Si por las condiciones de la casa, no existe un dormitorio para el niño o niña, se puede ambientar una parte del comedor o de la cocina, separada con un biombo o algo similar, para que pueda generarse ese espacio personal.

«Andrea llegó desde la ciudad de Rosario. Era alumna de un instituto Bíblico. Los problemas de relación con sus pares habían determinado que sus líderes nos consultaran.
Ella fue abusada por su propio padre, de modo indirecto. No hubo toques físicos, pero sí un abuso a través de conductas muy perversas; lo que se conoce como incesto encubierto. Sin reparos, su padre, miraba películas pornográficas en los horarios en los que ella estaba en la casa y no intentaba ocultarlo; le decía “cosas sucias” en cualquier momento del día y recuerda, entre las escenas desagradables, que él entraba en el baño cuando ella se estaba duchando e “intentaba verla”, según su percepción de niña. En la actualidad no puede ducharse tranquila, no puede descansar en paz porque la persigue el temor de que alguien pueda entrar o la esté mirando. Eso la perturba profundamente.»

Cuide sus expresiones de cariño

Algunos padres, por ejemplo, besan a sus hijos en la boca. Este comportamiento es inofensivo. Sin embargo, puede crear reacciones diversas.

Los besos en la boca, en nuestra sociedad, se consideran eróticos. Si no fuera así, no habría habido tanto escándalo por el “piquito” de Maradona. Tal vez en su familia sea una costumbre, pero convengamos en que no lo es para la sociedad en general y puede ser que los mismos compañeritos de la guardería o del jardín le digan cosas groseras al observar el hecho u otros quieran repetir el comportamiento con el menor, en una forma de abuso.
Enseñe una higiene cuidadosa.

Los padres deben enseñar a sus hijos varones a limpiar bien el pene rebatiendo la piel que lo cubre para que no se junten secreciones o se produzcan infecciones. Pueden preguntar al pediatra la mejor manera de hacerlo. En la nena se debe insistir en que se limpie de adelante hacia atrás para evitar infecciones urinarias por gérmenes que están en la zona perianal.

Conteste de dónde vienen los bebés

Martison reconoce que, alrededor de los cuatro años, la mayoría de los niños se interesan por saber cómo nacen los bebes y de dónde vienen. Como los chicos enseguida se dan cuenta del efecto que provoca este tipo de preguntas sobre los padres, es que pueden reaccionar de dos maneras diferentes: si los papis se ponen incómodos y reacios a contestar, puede ser que, con tan sólo cuatro años, opten por no volver a tocar el tema porque “mami y papi” se ponen mal; o, por el contrario, se tornan “insistentes” porque se dan cuenta de que los colocan en un aprieto y disfrutan ese hecho.

A lo que se dé cómo explicación, los niños lo tomarán literalmente. Si se les habla de una semillita, creerán que mamá tiene una franja de tierra en la panza. Si se habla de la cigüeña, lo imaginarán así. Si se dice que nace de un huevo, entienden que es similar al que se vende en los negocios.

Cuando preguntan cómo nacen los bebés, debe darse la respuesta real: nacen por la panza, con un corte que hace el médico, o por un lugar llamado vagina, que está entre las piernas.

Naturalizar el tema sexual es un gran aporte al futuro de sus hijos. El comunicar la importancia de la higiene y el cuidado personal, así como la necesidad de proteger la propia intimidad es un tesoro que nadie podrá robarles. Invierta en educación, programe tiempos de enseñanza en el hogar. Para cualquier hijo pequeño, papá y mamá representan la fuente de autoridad, de confianza y seguridad frente a un mundo que perciben como extraño y hostil. Edifique la valía personal de cada uno de sus hijos por medio de sus palabras de fe y ánimo. Suyo es el privilegio, suya también es la recompensa por lo bueno que en ellos crezca. Dios lo bendice en tan noble tarea.