Impotencia.

¿Será impotente?

Llevamos dos años de casados. Él no puede mantener su pene erecto durante los juegos previos a la relación sexual. ¿Será impotente?

Vanesa, 34 años.

Con toda probabilidad, no. Es normal que, durante el juego amoroso prolongado, el varón pierda la erección y vuelva a recuperarla varias veces, dependiendo del nivel de excitación.
También es normal que luego de una eyaculación se produzca la pérdida de la erección, la que no podrá recuperarse hasta pasado un tiempo (algunos minutos en los más jóvenes, hasta días en los más ancianos) y que se conoce como período refractario.

Para hablar de impotencia o dificultad en la erección debe haber un porcentaje de fallas que superen el 25 % del total de los intentos por mantener una relación sexual. Este dato es fundamental, porque es muy común que todo hombre sano experimente alguna falla erectiva ocasionalmente.

“Cuando quiero no puedo” es la frase que resume la frustración asociada a los problemas de erección, conocidos como impotencia, trastornos de la fase de excitación o excitación sexual inhibida. Es el terror de los hombres. Abarca desde una ausencia total de erección hasta una insuficiente, con poca rigidez e incapaz de penetrar. Algunos no logran obtener una erección desde el inicio de la relación sexual; otros, en cambio, refieren una erección normal pero que desaparece al intentar la penetración. Hay quienes obtienen una erección suficiente para la penetración, pero la pierden durante los movimientos coitales.

Según las encuestas, del 5 al 10 % de los hombres sexualmente activos padecen impotencia. Las causas son muchas; sin embargo, los avances científicos permiten dar solución a gran cantidad de casos.

Los problemas erectivos son poco frecuentes en hombres jóvenes, pero aumentan conforme progresa en edad el sujeto. Un 10 % de los hombres de 50 años padecen impotencia; aumenta a un 27 % a los sesenta y a un 58 % a los setenta y cinco años.

En los varones jóvenes, los casos de impotencia se deben a problemas asociados al miedo y a la ansiedad. Helen Kaplan dice que el 85 % de los casos de impotencia en Estados Unidos son estrictamente psicógenos, pero por arriba de los 60 años predomina el componente orgánico.

¿Qué se necesita para una erección?

La erección se produce cuando un estímulo cualquiera viaja a través de los nervios autonómicos parasimpáticos, desencadenando un fenómeno sanguíneo que es responsable de la rigidez del pene. Ese sistema debe estar indemne, caso contrario habrá una falla en la erección. Las causas pueden ser:

– Una escasa cantidad de sangre que llegue al pene.

– Una abundante cantidad que salga del pene. Se produce un fenómeno similar al del neumático pinchado: cuanta más sangre (aire) se agrega en el pene (neumático), más rápidamente tiende a irse. Son los casos típicos de erección inestable; la erección aparece, se pierde, vuelve a aparecer con mayor o menor intensidad y se pierde aun estando el pene dentro de la vagina.

– Excesiva ansiedad que libera una respuesta refleja del sistema nervioso, como preparándose para la huida.
Si usted reconoce que algunas de las características mencionadas se presenta en usted o su pareja, la recomendación que se impone es visitar a un urólogo a fin de diagnosticar la causa de la falla erectiva. Recuerde que cuanto más rápido se hace el diagnóstico y se instaure el tratamiento, mejor será el pronóstico.