SESIÓN 4
Todos contra el abuso infantil.
TESORO DE LA SEMANA
Eclesiastés 4:12: «Uno solo puede ser vencido, dos pueden resistir. ¡La cuerda de tres hilos no se rompe fácilmente!», BAD.
En cada enseñanza consideraremos tres aspectos:
La revelación que es el conocimiento espiritual de la Palabra de Dios.
La instrucción o conocimiento intelectual que permite ajustar la voluntad para obedecer.
La aplicación o conocimiento empírico que se adquiere al utilizar los nuevos recursos para experimentar una realidad diferente.
Revelación: El secreto más profundamente guardado
“… Salva a los que están en peligro de muerte”, Proverbios 24:11.
Este es el mandato del Señor y nosotros hemos respondido afirmativamente por medio de la campaña TODOS contra el abuso infantil.
El abuso sexual infantil es más común de lo que uno se imagina y una de las experiencias más traumáticas de la vida. Los padres no podrán cuidar a sus hijos todo el tiempo pero, en lugar de intentar lo imposible, bien pueden darles herramientas para que aprendan a defenderse solitos frente a una potencial situación de abuso.
La campaña de prevención TODOS contra el abuso infantil está destinada a proveer a los niños recursos que les permitan desarrollar la capacidad de autodefensa y potenciar la asertividad. A continuación brindaremos algunos datos que desenmascaran este flagelo:
- Según UNICEF 1 niño es abusado cada 15 segundos, 4 niños cada minuto, 228 niños por hora y 2 millones de nuevas víctimas se agregan a las ya existentes cada año solo en América Latina.
Estadísticamente se sitúa la ocurrencia del abuso sexual entre un 33 a 37%. En otras palabras, uno de cada tres niños será abusado antes de completar su desarrollo puberal. Si sumamos los hijos o nietos y sobrinos, ¿qué familia no tiene más de tres niños? Asumir este dato estadístico aplicado sobre los que más amamos cambia la perspectiva del tema. Ya no es algo de ‘los otros, los desconocidos’. Cualquier familia puede ser víctima de este flagelo.
- Se han comprobado científicamente más de 250 consecuencias negativas producidas por el abuso sexual infantil. La inmensa mayoría de las víctimas (más del 80% de ellas) reportarán efectos negativos en diversas etapas de la vida. Expresado en otros términos: el abuso es tan común como la gripe pero a diferencia de ella no existe una vacuna que pueda atemperar sus consecuencias.
- La experiencia más común de abuso es el manoseo o ‘toque con malicia’ en al menos el 55% de los casos. Sin embargo, aunque no haya existido ‘acceso carnal’ o violación, no por ello las consecuencias serán más leves. No es el tipo de experiencia lo que determina las consecuencias sino la vivencia del menor.
- De cada diez personas abusadas siete son niñas y tres son niños.
- El 77% de las personas abusadas fueron víctimas antes de cumplir los 12 años de edad. De ahí la importancia de la campaña TODOS contra el abuso infantilque se propone alcanzar a niños desde los 2 añitos en adelante.
- Los abusadores suelen estar cerca de las víctimas. El 94% de los niños abusados lo son por un familiar, conocido o vecino. Solo 6 de cada 100 abusos son perpetrados por un desconocido.
- En el top del ranking de los abusadores se encuentra el padre biológico, luego el padrastro y, en tercer lugar, tíos, hermanos, abuelos, vecinos, etc.
- Se necesitan 95 abusos para que se denuncie uno y de cada 10 denuncias 9 terminan en la más absoluta impunidad.
- Cuando un integrante de la familia denuncia suele ser la hermana mayor de la víctima, habitualmente porque ella misma registra antecedentes de abuso.
- La madre en muchos casos es cómplice del abusador. ¿Cuándo denuncia la madre al abusador y defiende a sus hijos? Generalmente cuando el agresor es una persona extraña a la familia. Si es un miembro de la misma (por ejemplo su propio esposo) la madre oculta la situación, la niega o justifica lo ocurrido con diferentes argumentos, inclusive acusando abiertamente al menor como responsable del abuso.
- El abuso suele ser el secreto más profundamente guardado. Alrededor de 4 de cada 10 personas abusadas nunca lo contaron y de las que sí lo hicieron el 55% no recibió ayuda alguna. Es decir que el 75% de las víctimas son personas con el alma adolorida, lisiadas del corazón a causa de la injusticia.
- Los abusadores planean el abuso con por lo menos 6 meses de anticipación. Todo estuvo premeditado.
- Los abusadores son reincidentes. Un abusador, si no es detenido, puede abusar de 300 niños a lo largo de su vida.
- Una investigación realizada por Anesvad sostiene que el 100% de los que habían abusado sexualmente de un menor volvería a hacerlo de presentarse la oportunidad.
- El silencio es el gran aliado de los abusadores. Hay quienes creen que denunciar el abuso reforzará el trauma en el niño, pero el daño fue ocasionado en el momento del abuso. Independientemente de lo que ocurra en el proceso judicial debemos entender que la denuncia intenta crear un precedente a fin de evitar que impunemente siga abusando de más niños. Si no se denuncian y exponen públicamente los hechos el que opta por callar será cómplice de los próximos abusos y las futuras víctimas.
- Es obligación denunciar un abuso. Los abusadores son reincidentes. No hay peor mal que ver sufrir a un niño/a y permitir que ello continúe. Hemos sido llamados a guardar, conservar, cuidar y retener integralmente la vida de nuestros niños y niñas. ¡Rompamos el silencio!
- En el abuso sexual la indiferencia es aceptación.
Por último, debemos entender que la fe en el Señor es fundamental a la hora de intervenir. Con Dios las víctimas podrán superar el trauma y no quedarán ‘marcadas’ de por vida. Dios se duele por el dolor de los que sufren y por la injusticia de este mundo. Es una mentira satánica creer que no existe futuro. Eclesiastés 3:15 afirma: “…Dios restaurará lo que pasó”. Para Dios nunca es demasiado tarde y debemos proclamar que la restauración en Él es posible.
Instrucción:
En este apartado avanzaremos de la revelación de la Palabra a las decisiones que nos llevarán a la obediencia.
Frente a tanta maldad cabe que nos preguntemos: ¿podemos hacer algo a favor de los niños? ¿Acaso podemos prevenir un abuso sexual?
La respuesta a ambas preguntas es la misma: ¡claro que podemos!
Veamos algunas acciones básicas que nos permitirán cumplir con esos objetivos:
- Una educación sexual desde temprana edad y con valores cristianos, más una buena comunicación entre padres e hijos disminuye la probabilidad de un abuso sexual infantil.
- Dicha enseñanza debe empezar antes de la escolarización, entre los 3 y 5 años de edad.
- Se debe dar información sencilla y elemental. Les sugerimos trabajar con el libro Cuentos que no son Cuentos, disponible gratuitamente en nuestro sitio web todoscontraelabusoinfantil.org (pueden descargarlo y compartirlo cuantas veces quieran). Como recursos complementarios podrán emplear dibujos animados, cortometrajes con “Los consejos de la Abu”, un videojuego para aprender prevención y numerosos elementos pedagógicos para facilitarles la tarea todos disponibles en la misma página web.
- La enseñanza principal se basará en explicar que existen partes del cuerpo que son públicas y otras que son privadas. Las manos, los pies y la cara son partes públicas, todo el mundo las ve; en cambio, ir al baño es privado. Las partes íntimas nadie las tiene que ver o tocar. Nadie tiene que hacer cosquillitas allí. Se le enseña a decir NO cuando alguna persona quiere hacerlo.
- La forma más fácil de enseñar es por medio del juego. Se sientan alrededor de la mesa y, mientras miran revistas infantiles, se dan a la tarea de recortar personajes femeninos y masculinos. Luego marcan cuáles son las partes íntimas de esos personajes y se brindan dos recomendaciones: 1) Que nadie intente sacarte la ropita de esos lugares. 2) No guardes el secreto si alguien te lo pide. Es importante decirle al niño que esto puede pasar con una persona conocida o amiga. Es imperioso explicar que esas partes no son ni mejores ni peores, ni más limpias ni más sucias, simplemente son nuestras, nadie tiene que ver, nadie tiene que tocar. El objetivo es educar sin generar sentimientos negativos, tales como temor o vergüenza. Se puede remarcar que hasta cuando uno va a la piscina o a la playa ‘se tapa o cubre’ las partes privadas. No es aconsejable hablar de violación o intentar explicar qué significa. Tampoco infundir temores que paralicen al menor. La idea debe ser alertarlo para que pueda defenderse, sin traumarlo. Recordemos que los abusadores buscan el consentimiento del menor, de ahí que estos consejos serán de enorme importancia para impedir el avance del mal que planea el abusador.
- Estas enseñanzas desarrollan la asertividad en los niños, es decir, la capacidad de autodefensa para establecer límites concretos en torno a su cuerpo, su autonomía y su capacidad de decir “no”. Debemos enseñar a decir: – “NO”, si alguien le quiere acariciar la cola. – “NO ME HAGAS ESO”, si alguien quiere tocar sus zonas privadas o íntimas. – CORRE, HUYE, GRITA si alguien más grande quiere tocarlo entre las piernas.
- Por último, sería atinado explicar la diferencia entre privado y secreto. Privadoes lo que uno hace solo y para uno mismo. Por ejemplo, ir al baño es privado. Eso es algo bueno. El cuerpo tiene partes que son privadas y no tenemos que mostrarlas a cualquiera; pertenecen a nuestra intimidad. Secreto es ocultar algo. Algunas personas pueden pedirnos que guardemos secretos, pero no deben existir secretos con papá y mamá. Si alguien nos pide que mostremos las partes privadas o nos muestra las suyas y nos pide que guardemos el secreto no debemos hacerlo. Si alguien nos dice algo que nos hace sentir mal o, nos dice que nos hará algo malo si hablamos, no debemos guardar ese secreto.
Además, debemos insistir en que el niño tiene que salir corriendo de allí y contarle a alguien de confianza lo sucedido.
Aplicación
Tú tienes que decidir qué hacer con la realidad presentada en esta sesión. Lo peor que podrías hacer es nada.
Comenzamos el tesoro de esta semana compartiendo el llamado de Dios por medio de Proverbios 24:11: “Libra a los que son llevados a la muerte; salva a los que están en peligro de muerte”. Pero debemos leer el siguiente versículo para comprender cabalmente la responsabilidad de nos cabe.
Proverbios 24:12 dice: “Pues aunque afirmes que no lo sabías, el que juzga los motivos habrá de darse cuenta; bien lo sabrá el que te vigila, el que paga a cada uno según sus acciones”, DHHL 2002.
“Porque Dios todo lo sabe y no podrás alegar ignorancia. ¡Si no lo haces, recibirás tu merecido!”, BLS.
Nuestro amado Señor está del lado de las víctimas y los sufrientes y espera que, como hijos suyos mostremos compasión, empatía y ayudemos con nuestro compromiso a todos los que requieran ayuda.
La mejor manera que nosotros hemos encontrado para cumplir con este cometido es la campaña TODOS contra el abuso infantil, la cual la venimos llevando a cabo hace más de siete años de manera oficial. Numerosas instituciones de diversos países se han sumado y el libro actualmente está traducido a más de 20 idiomas, pero el trabajo que resta es muchísimo y los niños crecen. Debemos seguir enseñando a los que vienen detrás. En medio de esta sociedad cada vez más desenfrenada y adormilada debemos prevenir a cuantos más podamos.
Nuestra máxima tarea por medio de la campaña TODOS contra el abuso infantil es la prevención en tres niveles diferentes:
- Prevención primaria. Es la mejor manera de hacer la tarea. Esta intervención es educativa. Son niños que no han vivido – hasta el presente – una potencial situación de abuso. La enseñanza en estos casos despierta la capacidad de autodefensa. La prevención primaria es fácil de realizar. No requiere de megaproyectos, infraestructura o personal capacitado. Son pequeñas intervenciones que pueden llevarse a cabo en el hogar, el aula de clases o escuela dominical. Y justamente son esas pequeñas intervenciones las generadoras de grandes resultados.
- Prevención secundaria.En este caso el niño está próximo a un abusador y en riesgo de padecer dicho flagelo. Aquí las estrategias están destinadas a la detección y tratamiento precoz del abuso sexual infantil, aún cuando no esté totalmente consumado. Lamentablemente, en estos casos no siempre puede evitarse la ocurrencia de tales actos desdeñables como es el abuso infantil, pero la pronta intervención mejora el proceso de recuperación de la víctima.
- Finalmente, en la prevención terciariael objetivo es evitar la recurrencia del abuso; es decir, la revictimización de quien ya sufrió uno o más hechos. La intervención tiende a disminuir las consecuencias negativas que pudieran surgir si el abuso se mantiene en el tiempo.
Por medio de la campaña TODOS contra el abuso infantil se interviene en los tres niveles, de ahí nuestra insistencia de que nunca se llega tarde si existe un compromiso personal en trabajar a favor de las víctimas.